Sondaje Lagrimal

| Artículo médico revisado por: | Actualizado el: 30 de julio, 2026
Procedimiento

Tratamiento ambulatorio

Duración

10-20 minutos

Anestesia

Tópica (gotas) o sedación en niños

Recuperación

Inmediata

¿Qué es?

¿En qué consiste el Sondaje Lagrimal?

El sondaje lagrimal es un procedimiento que utiliza sondas especializadas para abrir obstrucciones en el sistema de drenaje lagrimal, especialmente en el conducto nasolagrimal. Se realiza mediante la inserción cuidadosa de sondas de calibre progresivamente mayor a través de los puntos lagrimales hasta la cavidad nasal.

En Eoftalmo realizamos sondaje lagrimal con técnicas atraumáticas utilizando sondas de última generación y, cuando está indicado, combinamos el procedimiento con intubación temporal con tubos de silicona para mantener la permeabilidad a largo plazo.

Aplicaciones

¿En qué casos está indicado?

El tratamiento indicado dependerá del nivel y tipo de obstrucción, así como de la edad del paciente.

Obstrucción Lagrimal

La obstrucción del conducto lagrimal o lagrimal tapado es una alteración que impide el drenaje normal de las lágrimas desde la superficie ocular hacia la cavidad nasal. Como consecuencia, las lágrimas se acumulan en exceso, provocando lagrimeo constante (epífora), infecciones recurrentes e incomodidad visual.

Más información

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Procedimiento

¿Cómo se realiza el Sondaje Lagrimal?

Antes de iniciar, se realiza evaluación completa del sistema lagrimal incluyendo inspección de puntos lagrimales, test de desaparición de fluoresceína, irrigación de vías lagrimales para localizar el sitio de obstrucción, y dacriocistografía en casos seleccionados. En niños se evalúa la presencia de dacriocistocele y se descarta patología nasal concomitante.

El sondaje lagrimal en Eoftalmo se realiza con técnicas microquirúrgicas precisas que han demostrado tasas de éxito del 80-90% en obstrucciones simples, especialmente efectivo en niños menores de 2 años con obstrucción congénita del conducto nasolagrimal.

Se inicia con anestesia tópica en adultos o sedación en niños pequeños y luego se dilata cuidadosamente el punto lagrimal inferior con dilatadores de calibre progresivo para permitir la inserción de la sonda.

Se introduce una sonda lagrimal de Bowman iniciando con calibre fino (00 o 0) y progresando gradualmente hasta calibres mayores. La sonda se avanza verticalmente 2mm a través del punto lagrimal, luego se gira horizontalmente para seguir el canalículo hasta el saco lagrimal.

Desde el saco lagrimal, se continúa el avance hacia el conducto nasolagrimal hasta encontrar la obstrucción. Se aplica presión controlada para perforar la membrana obstructiva, confirmando el paso exitoso por la aparición de la sonda en la cavidad nasal o por irrigación posterior.

Para finalizar, en casos apropiados, se coloca un tubo de silicona bicanalicular que se mantiene por 2-6 meses para prevenir el cierre de la vía recién abierta. El tubo se fija con nudos en la cavidad nasal.

El procedimiento concluye con irrigación para verificar la permeabilidad y aplicación de colirios antiinflamatorios.

Resultados

Qué esperarse del tratamiento

El sondaje lagrimal tiene mayor tasa de éxito en niños menores de 2 años (90%) y obstrucciones simples, siendo menos efectivo en obstrucciones complejas o cicatriciales. Los síntomas de epífora mejoran inmediatamente cuando el procedimiento es exitoso.

En casos donde se coloca intubación con silicona, la mejoría puede ser gradual conforme se resuelve la inflamación postoperatoria. El seguimiento incluye controles para evaluar la permeabilidad y programar la remoción del tubo cuando corresponde.

Beneficios

Beneficios del Sondaje Lagrimal

Procedimiento mínimamente invasivo
Excelente opción para obstrucciones simples
Especialmente efectivo en niños pequeños
Sin incisiones externas
Recuperación inmediata
Alternativa a cirugías más complejas

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Preguntas Frecuentes

¿Por qué mi bebé tiene siempre un ojo lagrimoso?

El lagrimeo persistente en un ojo de un recién nacido o bebé en sus primeros meses de vida es uno de los síntomas más frecuentes de obstrucción congénita del conducto nasolagrimal.
Esta obstrucción ocurre cuando una pequeña membrana en el extremo inferior del conducto no se abre espontáneamente al nacer. Es una condición muy frecuente que afecta aproximadamente al 6% de los recién nacidos y, en la mayoría de los casos, se resuelve espontáneamente durante el primer año de vida.
Cuando persiste más allá de los 12 meses, la evaluación oftalmológica y el sondaje lagrimal son el paso siguiente.

¿Puedo esperar o es urgente hacer el sondaje lagrimal en mi hijo?

En la mayoría de los casos se recomienda esperar hasta los 12 meses de edad, ya que aproximadamente el 90% de las obstrucciones congénitas se resuelven espontáneamente durante el primer año.
Si la obstrucción persiste después del año, el sondaje lagrimal es el tratamiento de elección y cuanto antes se realice (antes de los 2 años), mayor es la tasa de éxito. No es una urgencia en el sentido estricto, pero tampoco conviene postergar indefinidamente la evaluación una vez superado el año de vida.

¿El masaje lagrimal puede reemplazar al sondaje?

El masaje del saco lagrimal (masaje de Crigler) es una técnica que los padres pueden realizar en casa durante los primeros meses de vida para facilitar la apertura espontánea del conducto nasolagrimal. Es una medida útil y recomendable como primera línea en bebés menores de 12 meses, ya que puede acelerar la resolución sin necesidad de procedimientos.
Sin embargo, no puede reemplazar al sondaje cuando la obstrucción persiste más allá del año de vida, cuando hay episodios recurrentes de Dacriocistitis (infección del saco lagrimal), o cuando la obstrucción es completa y no cede con el masaje. En esos casos, el sondaje lagrimal es el tratamiento más efectivo disponible.

¿A qué edad es más efectivo el sondaje lagrimal en niños?

El sondaje es más exitoso en niños menores de 12-24 meses, con tasas de éxito que disminuyen progresivamente con la edad.
Curiosamente, el éxito del procedimiento en niños pequeños se debe a que la obstrucción congénita más común es simplemente una membrana residual en el extremo inferior del conducto nasolagrimal que no se rompió espontáneamente al nacer.
En niños mayores de 2 años, frecuentemente se requieren procedimientos más complejos como Dacriocistorrinostomía (DCR) o intubación prolongada con silicona.

¿El sondaje lagrimal en niños: se hace con anestesia general?

En niños pequeños (menores de 2-3 años) el sondaje lagrimal habitualmente se realiza bajo sedación o anestesia general breve, ya que la cooperación del niño es necesaria para realizar el procedimiento con la precisión requerida sin generar trauma. La duración de la anestesia es muy corta (el procedimiento completo toma entre 10 y 20 minutos) y se realiza de forma ambulatoria, sin internación.
En niños mayores y adultos puede realizarse con anestesia tópica. El tipo de anestesia se determina según la edad, el peso y la evaluación del anestesiólogo pediátrico.

¿Qué pasa si el sondaje lagrimal no funciona?

Si el sondaje simple no es exitoso, pueden realizarse procedimientos más complejos como sondaje con intubación prolongada, dilatación con balón, o Dacriocistorrinostomía (DCR) según la causa específica de la obstrucción.
La evaluación inicial permite predecir qué casos se beneficiarán más de cada técnica.

¿Qué cuidados hay que tener después del sondaje lagrimal?

En los días posteriores al sondaje es normal observar algo de lagrimeo con leve tinte rojizo y ocasionalmente secreción mucosa, que disminuyen progresivamente. Se indican colirios antibióticos durante los primeros días para prevenir infección. Es importante evitar frotarse el ojo, la exposición a ambientes con polvo o humo, y la natación durante al menos 2 semanas.
En niños con tubo de silicona, los controles de seguimiento son fundamentales para monitorear la permeabilidad y programar la remoción del tubo en el momento adecuado.